jueves, 1 de diciembre de 2011

Berajot 40 - Fruta prohibida

¿Cuál fue la fruta prohibida que comieron Adam y Javá en el Gan Eden? ¿Cuál fue esa fruta que hechó a los primeros habitantes de la tierra del "paraíso"? Los sabios del Talmud buscando explicar algunas bendiciones en relación a la comida traen este caso bíblico como ejemplo. En la Torá se dice que Javá le hizo comer a Adam del fruto del árbol, pero nunca se especificó cuál fue ese fruto ni ese árbol. Al mundo occidental, o por lo menos al mío, nos llego la imagen que la primera pareja humana comió una manzana, que ese era el fruto prohibido. Antes que nada esta opción ni siquiera aparece como posibilidad para los sabios del Talmud. Las opciones que aquí nos dan son: una parra de vid, una higuera y un "planta" de trigo. Cada una tiene su explicación. ¿Por qué vino? Porque el hombre no grita-exclama sino es a través de haber probado el vino. ¿Por qué el higo? Porque se dice que si los hombres "pecaron" por el higo con eso mismo se cubren ya que después se dice que los hombres se cubrieron con una hoja de higo al descubrir su desnudez. Por último ¿Por qué podría ser el trigo? Según Rabi Iehuda un bebé no sabe nombrar-llamar a su padre y a su madre sino hasta que haya probado el cereal. El misterio sobre cuál era aquel fruto prohibido seguirá siendo un misterio pero aquí tenemos algunas opciones. 

Generalidades. Las bendiciones son una suerte de círculos que se van ampliando. De lo particular a lo general. Si por la fruta de un árbol en vez de decir por ella "Bore Pri Haetz" (que es la indicada) decimos "Bore Pri Hadama" salimos de nuestra obligación porque la tierra contiene al árbol, pero en el caso opuesto uno no sale de la obligación porque la tierra no depende del árbol. Por otro lado, enseñan nuestros sabios en la Mishná y después se enfatiza en la Guemará, que si uno dice "Sheakol" esta bendición saca de la obligación a todas las demás. Si uno duda que bendición hacer sobre algún producto en particular o bien si se confunde y dice Sheakol por cualquier cosa, incluso vino y pan, la bendición es válida y uno no tiene que decir otra berajá después. Otro dato más: para todo lo que no crezca de la tierra la bendición es correspondiente es Sheakol. 

No más cambios. En los tiempos de la Mishná había ciertas bendiciones preestablecidas pero por otro lado cada persona podía hacer su bendición, siempre y cuando incluya el nombre de D-s. Por ejemplo se dice que un tal Biniamim, el pastor, decía cada vez que comía pan "Bendito sea el Señor de este pan". Luego, por la sentencia de Rabi Iosi uno no puede salir de la obligación de las bendiciones si no es con el formato prefijado por nuestros sabios (Kol Hameshane mimatbea Shetabu jajamim bibreajot, lo iatza idei jobato). 

Halajá Lemaase: Un hombre no puede comer si antes no le da comida a sus animales y/o a sus empleados. Entre que uno hace una bendición y come lo que bendice no debería haber hefsek, separación, como ya habíamos visto. No obstante si uno dice algo en relación a la comida la bendición igual cuenta y uno no debe volver a hacer otra. Por ejemplo si uno esta por comer pan y no tiene la sal en frente y uno ya hizo "Hamotzi" puede igual pedir la sal en voz alta y después comer. La bendición para después de las comidas se puede hacer en cualquier idioma, incluido los idiomas vernáculos y no está la necesidad de que se digan en hebreo. 

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