miércoles, 9 de noviembre de 2011

Berajot 21 - Minian

Todos escuchamos alguna vez que se necesitan 10 hombres judíos mayores para rezar. Es lo que llamamos Minián. Dentro de estas aseveraciones hay algunas cuestiones verdaderas y otras no tanto. En nuestra Guemará justo se discute de dónde proviene la idea del Minián. Comencemos de a poco. Minián viene de la raíz M - N - H que es contar, o sea que Minián sería "los que son contados" o "aquellos que cuentan". Este quorum no se necesita para todas las plegarias sino sólo para las que tienen kedushá, santidad. Estas son, por ejemplo, el Barjú, el Kadish y la kedushá - la santificación - durante la Amidá. 

¿De dónde sale que se necesitan 10? El Talmud para deducir ciertas cuestiones hace una conexión semántica entre versículos. Para saber que un Minián lo constituyen 10 personas utilizaremos 3 versículos. El primero lo encontramos en Vaikrá 22:22 que dice וְנִקְדַּשְׁתִּי בְּתוֹךְ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, y me santificaran de entre medio de los hijos de Israel. D´s le dice a Moshe que Él será santificado "Betoj", entre medio, de los hijos de Israel. Ahora acompáñenme....saltamos a la Bemidvar 16:21 donde dice הִבָּדְלוּ מִתּוֹךְ הָעֵדָה הַזֹּאת, sepárense de entre medio de esta congregación. En este versículo D´s se refiere con Haeda (congregación) a los 10 espías que fueron a investigar la tierra de Israel y trajeron calumnias sobre la misma. Fijense que antes de la palabra Haeda (congregación) dice Betoj (de entre medio). Y ahora el último versículo (Bemidvar 14:27): עַד מָתַי לָעֵדָה הָרָעָה הַזֹּאת ¿Cuánto tiempo habré de soportar a esta congregación malvada? Fijense que aquí la Tora utiliza  nuevamente la expresión Haeda para referise a los 10 espías que dijeron que sería imposible conquistar la tierra de Israel. Como allí se habla de 10 personas, aquí para santificar a D-s también se deben necesitar 10 personas, por eso es que para las cuestiones de santidad se necesitan 10 judíos para poder santificar el nombre de D-s. 


Un detalle. En la Guemará se especifica que se necesitan 10 personas. En el tratado de Sanedrín especifican que estas 10 personas deben ser judías. Esto lo derivan de la enseñanza que dice que para profanar el nombre de D-s (Jilul Hashem) se necesita hacerlo frente a 10 judíos. En contraposición a Jilul Hashem está la santificación del nombre de D-s (Kedushat Hashem) mitzva que las mujeres también están obligadas. En nuestra guemará se dice que se necesitan 10 personas, no diez hombres. Los sabios post-talmudicos enfatizan que deben ser hombres libres y mayores los que formen el minián. Durante mucho tiempo esto fue tomado como una verdad incuestionable pero hace unos 50 años los movimientos liberales comenzaron a preguntarse si dada las circunstancias actuales la mujer no debería también ser contada para minián. Muchos dicen que sí, otros siguen diciendo que no. Uno de los motivos principales para decir que sí es que en primer tármino el minián se necesita para la "Tefilá-Amidá" y como habíamos visto según la mayoría de los sabios la mujer está obligada al igual que el hombre. La mujer no está obligada, desde los tiempos del Talmud, a decir el Shema pero para decirlo no se necesita un minián, por lo cual en ese sentido no habría problema. 

Otra "solución" encuentra el Rab Joel Roth diciendo que uno puede obligarse a sí mismo al cumplimiento de los preceptos por lo cual si la mujer se auto-obliga a rezar cada día puede perfectamente ser contada en el minián. Como nota de color, muchas instituciones neo-ortodoxas/conservadoras, principalmente dentro del fenómeno de los minianim independientes, siguen manteniendo que se necesitan 10 hombres para rezar, pero para empezar la tefila esperan también a que haya 10 mujeres en el templo. Para ir finalizando, cabe remarcar que en momentos de necesidad si hay 9 personas y se necesita completar minián se puede contar como décimo a un niño de 6 años con un sidur en la mano (algunas opiniones decían que incluso se podía contar a un bebe en una cuna pero esta posición quedó descartada). 

Extra. El Birkat Hamazon, la bendición para después de las comidas, es una de las pocas bendiciones (junto a la de la Torá) que tienen un origen bíblico, todas las demás fueron incorporadas y reglamentadas por nuestros sabios. El origen de esta bendición es el versículo de Debarim 8:10, en donde dice: Veajalta, Vesabata uBerajta. Comerás, te saciarás y bendecirás. Una vez que comimos y nos saciamos debemos pasar a agradecer por lo que tenemos (o tuvimos). Nunca debemos dar nada por sentado, debemos ser agradecidos. Tal como al levantarnos debemos dar gracias por poder vivenciar un nuevo día, luego de comer debemos dar gracias por tener un plato de comida ante nosotros. No debemos olvidar que no todos corren la misma suerte. 

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