domingo, 8 de abril de 2012

Sanhedrín 52 - Sreifá, Hereg veJenek

Hace un tiempo describimos cómo era el procedimiento de la pena de muerte capital más severa; la Skilá. Ahora nuestra Guemará trabajará y nos explicará cómo eran las otras tres penas de muerte. 

Sreifá: La que le sigue en severidad a Skilá. Literalmente es "quemar", prender fuego, pero nuestros sabios nos van a decir que esta pena de muerte no se lleva acabo quemando a una persona viva en una fogata sino más bien que el fuego es interno. Se debe quemar a la persona en su interior. Nuestros sabios, dicen que lo aprenden de bien la muerte de la congregación de Koraj o bien de la muerte de los dos hijos de Aharon, Nadav y Abiu. Ambos fueron consumidos por un fuego pero el Talmud nos dice que sus nishmatan nisrefet veguf kaiam, que sus almas fueron quemadas pero no sus cuerpos. Los sabios dicen que la muerte de Sreifá debe realizarse quemando a la persona por dentro y no por fuera. Rabá nos dice que en realidad se hace de esta manera y no con fuego externo para cumplir con el versículo de la Torá de amar al projimo como a uno mismo, que él lo entiende, como ya estudiamos, que hay que elegir para el condenado a muerte la forma menos dolorosa de morir. Y, de alguna manera, los sabios creen que es menos doloroso morir por un "fuego interno" que ser quemado vivo en una hoguera.

El procedimiento es el siguiente: Meten al condenado a un pozo de estiércol hasta las rodillas para que no pueda moverse. Los dos testigos agarran un pañuelo, lo pasan por el cuello del condenado y cada uno tira de un lado para abrirle la garganta, luego introducen un trapo prendido fuego y hacen que baje hasta el estomago. Luego le cierran la boca y esperan que el condenado pierda la vida. La imagen es muy fuerte. 

Héreg: Estos deben ser muertos al filo de la espada. Los sabios dicen que se debe proceder como hacen los demás reinos donde al condenado le cortan la cabeza con una espada. Rabí Iehuda en cambio considera que esta forma de morir es muy brutal y puede llevar a que si no se hace bien el corte el condenado sufra mucho antes de morir, por lo cual sugiere colocar la cabeza sobre una madera y cortarla con un hacha muy grande (como en las películas del medio evo). Como de costumbre, la opinión de los sabios es la que prevalece. Los asesinos eran condenados a este tipo de pena capital.   

Jének: Los ahorcados. Esta es la pena de muerte que los sabios consideran menos dolorosa, por ende es la cuarta y última de nuestra lista. Esta pena de muerte se llevaba acabo de la siguiente manera: se hundía a la persona en estiércol hasta las rodillas, cada uno de los testigos le pasaba un pañuelo por el cuello, tirando en conjunto uno de de un lado hasta que finalmente la persona pierda la vida. Los sabios nos dicen que en cualquier lugar donde la Torá mencione el castigo de pena de muerte y no se especifique lo contrario, la que se debe aplicar por ser la más "suave" es esta pena capital.

Importante aclarar nuevamente que todos estos procedimientos dejaron de ser usados hace miles de años y que, cuando estaban vigentes, tampoco era una costumbre regular aplicarlos.

2 comentarios:

  1. Muy interesante todo los capitulos que escribis.
    Muchas ganas para hacerlo todo los dias.

    Hace ya un tiempo que vengo leyendo regularmente

    Felicitaciones

    Ahora una pregunta Esto esta abolido desde que se destruyo el beit haikdash??? En que lugar esfecifica que ya no se relizan mas

    Gracias

    Ale

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  2. Gracias Ale por tus palabras! En varios pasajes del Talmud aparece que desde que se destruyó el Beit Hamikdash las condenas a muerte por parte de los sabios quedaban anuladas. Una de las fuentes es Sanedrín 37.

    Moadim Lesimja!

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