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lunes, 21 de noviembre de 2011

Berajot 32 - Comparaciones

Como dice Nietzche: las verdades no son más que metáforas solidificadas, y eso es en definitiva el D-s que muchos hoy conocen-creen. La tradición nos muestra a D-s, desde los tiempos de la Biblia hasta los tiempos Talmúdicos, muchas veces como un Rey y otras veces como un Padre. Estas son imágenes humanas que nos ayudan a comprender Sus atributos. Tal como a un rey o a un padre al querer pedirle algo lo "alabamos", así tenemos que hacer con D-s antes de decir nuestras bakashot, nuestros pedidos. Tal como a un padre le decimos: "tu que eres tan bueno, tan bondadoso, etc, etc." y luego le pedimos verdaderamente lo que queremos así, enseña nuestra tradición, debemos hacer con D-s a la hora de rezar. Primero loarlo y exaltarlo para luego poder hacerle los pedidos. Esto lo aprendemos, según la Guemará, del más grande de los profetas, Moshé Rabeinu.

¿Qué es más importante? ¿Qué es más valioso? La Guemará empezará a comparar diversas cosas, las ponderará y finalmente las pondrá en una escala. 
  1. Tefilá o Maasim Tovim. ¿Qué es más valioso: el orar o las buenas acciones? Rabi Eleazar se inclina por la primer respuesta. Él deduce esto de la vida de Moshe ya que no hubo otro hombre en el mundo con tantas buenas acciones como él, sin embargo únicamente rezando D-s le permitió ver, aunque sea desde lejos, la Tierra de Israel. 
  2. Taanit o Tzedaká. ¿Qué es más valioso: los ayunos o la justicia social? Rabi Eleazar en este caso también se inclina por el primero. ¿Por qué? Ya que los ayunos lo hacemos con nuestro cuerpo, debilitándolo al abstenerse de comer y beber, pero la tzedaka la hacemos con nuestro dinero. Al parecer tiene más valor lo que hacemos con nuestro propio cuerpo que lo que hacemos con nuestro dinero. 
  3. Tefilá o Korbanot. ¿Qué es más valioso: la plegaria o los sacrificios? Rabi Eleazar sin dudarlo dice que son las tefilot, las oraciones son más valiosas que los sacrificios. D-s no pide de nosotros sacrificios de animales sino que alcemos nuestras manos en plegaria y oración. 
Recordemos siempre que la Mishná y el Talmud son el intento de reconstrucción de tipo de judaísmo, marcado por no tener tierra propia, habiendo sufrido la destrucción del Templo de Jerusalém y la imposibilidad de su reconstrucción. En este sentido dice Rabi Eleazar que desde el día que se destruyó el Beit HaMikdash las puertas de la plegaria están cerradas casi del todo. Es importante comprender que esta es la mirada de un Rab que vio como el judaísmo que conocía desaparecía con la quema del Templo y la expulsión de los judíos de Israel, él debía dar una respuesta teológica a todo eso. Pero seguía diciendo que aunque casi ya no haya lugar en este mundo para la plegaria las puertas del llanto todavía no se han cerrado, y que es a través de éste podemos acercarnos al Creador. Por último él ve algo positivo a la destrucción del Templo: dice que desde ese día el muro de acero que separaba a Israel y a su D-s en los cielos había caído. Hoy en día, sin Templo estamos más cerca de D-s que en aquellos tiempos. 

Reflexión final. Enseñan nuestros maestros que siempre debemos esforzarnos por fortalecer cuatro cosas especialmente: nuestro estudio de Torá, nuestras buenas acciones, nuestras plegarias y nuestro Derej Eretz que es nuestro buen comportamiento con todo el mundo. 

Berajot 31- Predisposición para rezar

¿Cómo debemos disponernos a rezar? ¿Cuál es la actitud en la que debemos predisponernos para orar? La Mishná es tajante: uno no debe predisponerse a rezar sino es con Koved Rosh, con seriedad y humildad hacia el Creador. Se dice que en la antigüedad los más piadosos, los jasidim, comenzaban a prepararse para rezar una hora antes con cantos, meditaciones y melodías para lograr tener la concentración y la kavaná necesaria para encontrarse en un dialogo con D-s. Hoy en día, de cierta manera nosotros emulamos esa practica, cuando antes de hacer la Amida, la tefilá propiamente dicha, nos preparamos con melodías y salmos para adentrarnos y elevarnos en plegaria con lo que se conoce como Psukei DeZimra. 

No podemos comenzar a rezar sino es con una Halajá Pesuká. Esto sólo lo podrán entender quienes hayan vivido alguna vez la lucha por el conocimiento que se da en un Beit Midrash. En las casas de estudio generalmente se estudia en pareja (jevruta), discutiendo algún texto, o en pequeños grupos y entre las diferentes personas se pelean en una batalla apasionada con gritos y gesticulaciones vehementes para llegar a la "verdad". Este método de discusión se denomina pilpul, cuando uno dice algo y el otro se lo retruca y luego vuelve y trata de sostener su opinión y así sucesivamente. Enseñan nuestros sabios que quienes estén metidos en estas discusiones no deben disponerse a rezar ya que van a tener su mente en otro lado, en aquella discusión por el sentido de un texto, y no enfocados en el rezo y en la plegaria. Uno puede predisponerse a rezar cuando una discusión haya llegado al final, cuando se haya "revelado" una verdad o cuando ambas partes se hayan puesto de acuerdo sobre la interpretación de un texto. 

No debemos predisponernos a rezar desde la tristeza, desde la vagancia, desde la burla, desde la conversación banal o desde la altanería. La única forma correcta de pararnos ante el Creador y orar es a través de la alegría de la Mitzva (Simja shel Mitzva). Las mitzvot, los preceptos, están para hacer cumplidos, no como una carga sino como un desafío, como una posibilidad de elevar nuestras vidas mundanas a un grado de mayor santidad. La alegría cumple un papel principal en la teología judía, es a través de ella que logramos acércanos más a D-s y a nuestro prójimo. Sonreír, cantar, bailar son maneras mucho más elevadas de orar que el llanto y los ayunos. P.D: un hombre no debe predisponerse a rezar estando borracho (nota para muchos grupos jasidicos de nuestros días).

¿Amargarnos en la felicidad? Rabi Iojanán enseñaba (y evidentemente sigue enseñando) que un hombre le está prohibido alegrarse de manera total en este mundo. La alegría no debe ser completa. Es por este motivo que en el día más alegre de la vida de muchos, el casamiento, se rompe una copa. Es también por este motivo que cuando estrenamos una casa rompemos un pequeño cuadrado para que nuestra alegría no sea infinita. Los sabios discuten de cuál es el motivo para estas tradiciones. Algunos dicen que es en recuerdo del exilio y la destrucción del Templo de Jerusalém y otros dicen que es porque la alegría en exceso lleva a la transgresión. Hoy en día, podríamos agregar, que estas tradiciones cobran sentido para estar conscientes en todo momento que nuestra alegría, por un lado, no es eterna y que por otro siempre hay gente que está sufriendo y deberíamos extender nuestra mano, en momentos de prosperidad y alegría, hacia el otro, hacia el necesitado. 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Berajot 24 - Desnudez

Quien haya ido al servicio de Minjá de Iom Kipur seguramente habrá escuchado hasta al cansancio, durante la lectura de la Torá, la palabra "Ervá". Ervat abija lo tegalé, la desnudez de tu padre no habrás de revelar. Esta es una de las frases que aparece en la lectura de la Torá de aquel día y que nos habla sobre el tema que nos toca estudiar hoy: La desnudez. La palabra "ervá" y con su plural "araiot" son los términos hebreos para designar la desnudez. 

La desnudez y el Shema Israel: Nuestra Guemará va a volver al tema del Shema Israel y va a discutir a lo largo de esta página si podemos decir (o no) el Shema Israel estando desnudos o teniendo a alguien cerca desnudo. Lo primero que se nos presenta es una pregunta de Rab Iosef. Él quería saber si dos personas que están desnudas en la misma cama puede cada una hacer el Shema Israel si se da vuelta hacía el otro lado. La halajá quedará, en este caso, que sí pueden hacerlo pero deben poner algo que los separe, que separe la desnudez de uno y del otro. Entiéndase que aquí el problema no es la desnudez de uno (que sí lo será más adelante) sino la desnudez del otro. Si uno está con su mujer en la cama no tiene que poner algo que los separe para que el hombre pueda decir el Shema porque la Guemará nos dice una frase extraña: Ishtó Kegufó, ajer lav Kegufó, o sea, la mujer es como el cuerpo del hombre (o sea la misma desnudez) mientras que otra persona no es el mismo cuerpo y es por eso que deben separarse. Por último, en relación a este tema, se discute qué pasa con quién duerme en la cama con sus hijos y a esto responden que si son menores de edad (12 para las mujeres y 13 para los hombres) el hombre puede decir el Shema Israel estando ellos desnudos.

Midiendo la desnudez: La pregunta que ahora hacen nuestros maestros es ¿Cómo se mide la desnudez de una mujer? ¿Cuándo decimos que la mujer está desnuda? Rabi Itzjak decía que quien quiera que ve un tefaj de una mujer eso sería verle la desnudez. Un tefaj son unos 10 centímetros por lo cual incluso si uno le ve apenas 10 centímetros de la piel de la mujer es como ver su completa desnudez. Otro rabino interviene en la discusión y dice que esto se debe referir a la desnudez en relación a la lectura del Shema porque si es en relación a mirar incluso si uno le ve un pequeño dedo de su mano eso sería descubrir su desnudez (es como ver sus partes intimas, dice la Guemará). Rab Jisda opina que la pierna de la mujer revela su desnudez. Rab Sheshet opina que el pelo de la mujer revela su desnudez. Y por último Shmuel dice que en la voz de la mujer se halla su desnudez (Kol BeIsha Erva).

Me quiero detener en estas últimas dos desnudeces. Al parecer, la Guemará enfatiza que el pelo suelto de la mujer es una muestra de su desnudez. La Halajá sugiere que las mujeres deben cubrirse la cabeza todo el tiempo para que no se revele su desnudez pero para ver como la halajá es dinámica y cambia con el tiempo, hoy, ciertos grupos ortodoxos solo cubren el pelo de la mujer una vez que ella está casada, y no antes, como sugeriría esta Guemará.

Por otro lado el concepto de Kol BeIsha Erva, que la desnudez de la mujer se presenta en su voz, es uno de los elementos que esgrime la ortodoxia para prohibir la posibilidad de que una mujer cante frente a los hombres. En primer lugar habría que resaltar que, por lo menos en esta fuente, la voz de la mujer como desnudez se aplica, solamente, al momento de la lectura del Shema Israel; sólo en ese momento la mujer tiene "prohibido" el canto para no distraer a su marido a la hora de la lectura del Shema Israel, pero en el resto de las ocasiones esto no aplica. Muchos sabios comprenden que la prohibición de escuchar la voz de una mujer cantando no aplica bajo ningún concepto a la hora de la tefilá y mientras la mujer recita salmos.

Hoy en día, según mi criterio, una Kol BeIsha Erva sería la voz de Shakira ya que es una voz que a muchos hombres los excita pero no podemos nunca pensar que la voz de una mujer cantando un salmo a la hora de la tefilá es una mujer que busca excitar a los hombres generando que estos se distraigan de la tefila. Quien se excita con esas voces tiene algún problema y se debería tratar fuera del campo de la halajá. 

sábado, 12 de noviembre de 2011

Berajot 23 - Los Tefilin

Comencemos con algo de escatología talmúdica para romper el hielo. Los sabios, como vimos ayer, se preocupan de la condición del lugar en el cual uno reza, tiene que ser un lugar "agradable". Esto se aplica tanto al interior como al exterior. Si uno ve excremento se debe alejar de allí. ¿Pero qué pasa si aquello se halla en el interior? (les advertí que sería escatológico pero así lo presentan nuestros maestros). Si una persona tiene que "consultar la naturaleza" o "tiene necesidades en sus orificios" (así lo plantea la guemará) no debe hacer Tefila, y si la hace su Tefila, es considerada una abominación. Un sabio agrega que esto es únicamente en el caso de la persona no puede contenerse durante el rezo. Si puede hacerlo, su Tefila será considerada Tefilá. 

El tema del día. Los Tefilin y su santidad. Hoy en día acostumbramos a usar los Tefilin (y su singular Tefilá) en las plegarias de la mañana. En los tiempos talmúdicos la costumbre era que todo el día un hombre debía usar los Tefilin, mas por diversos motivos esta costumbre perdió vigencia y hoy sólo los usamos en un momento determinado. En los tiempos que los Tefilin se usaban todo el día estaba el problema de que hacían cuando debían ir al baño, ya que aquel, como vimos, no es un lugar propicio para objetos que llevan consigo la palabra de D-s. En relación a esto trabaja nuestra Guemará hoy. 

¿Qué hacemos con los tefilin cuando vamos al baño? La primera costumbre era que si uno iba a un baño fijo (estamos hablando hace 1800 años!!!) uno debía dejar los tefilin a 4 codos y luego al salir se los volvía a poner, si era un baño circunstancial (hacía sus necesidades en el camino) meramente los dejaba a un costado, y al terminar caminaba esos cuatro codos y se los ponía nuevamente. Lo anterior era cuando uno iba a hacer caca (no tengo otra mejor expresión para usar) Pero ¿si uno iba a orinar? Según Rabina uno podía entrar con los tefilin pero Rava se oponía porque el viento podía jugarle una mala pasada. Beit Hilel, Beit Shamai y Rabi Akiva discuten también cómo debe hacer un hombre con sus tefilin cuando va al baño. Shamai plantea que se deben dejar a cuatro codos en una ventana, Hilel dice que uno se los debe sacar y llevarlos en la mano y Rabi Akiva dice que uno debe llevarlos en la mano cubiertos con ropa. En un primer momento se seguía la halajá de Shamai mas un día un estudioso dejo sus tefilin y una prostituta (vean el humor de nuestros sabios) los tomó y los llevo a la casa de estudios mientras gritaba: con esto me pagó fulano por mis servicios. Desde ese momento los sabios decretaron que uno puede entrar al baño con los tefilin cubiertos, es por eso que hoy podemos, si tenemos la extrema necesidad, de llevarlos cubiertos en su caja y dentro de una bolsa.

Cuando en la antigüedad, quienes tenían tefilin iban a comer, se los debían de sacar y se los volvían a colocar para hacer la bendición que le sigue a las comidas. Por último enseñaban que uno no debía dormir con los tefilin puestos porque era como despreciarlos. 

Enrollando los Tefilin. La costumbre hoy es enrollar los tefilin dándole vueltas con las cuerdas al rededor de la caja que los cubre, esta costumbre sale de aquí. Aquí se menciona que para entrar al baño uno debía enrollar los tefilin como uno enrolla un libro, dándole vueltas (antes los libros eran pergamino) para que las correas (retzuot) no toquen el suelo.  

Shavua Tov

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Berajot 21 - Minian

Todos escuchamos alguna vez que se necesitan 10 hombres judíos mayores para rezar. Es lo que llamamos Minián. Dentro de estas aseveraciones hay algunas cuestiones verdaderas y otras no tanto. En nuestra Guemará justo se discute de dónde proviene la idea del Minián. Comencemos de a poco. Minián viene de la raíz M - N - H que es contar, o sea que Minián sería "los que son contados" o "aquellos que cuentan". Este quorum no se necesita para todas las plegarias sino sólo para las que tienen kedushá, santidad. Estas son, por ejemplo, el Barjú, el Kadish y la kedushá - la santificación - durante la Amidá. 

¿De dónde sale que se necesitan 10? El Talmud para deducir ciertas cuestiones hace una conexión semántica entre versículos. Para saber que un Minián lo constituyen 10 personas utilizaremos 3 versículos. El primero lo encontramos en Vaikrá 22:22 que dice וְנִקְדַּשְׁתִּי בְּתוֹךְ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, y me santificaran de entre medio de los hijos de Israel. D´s le dice a Moshe que Él será santificado "Betoj", entre medio, de los hijos de Israel. Ahora acompáñenme....saltamos a la Bemidvar 16:21 donde dice הִבָּדְלוּ מִתּוֹךְ הָעֵדָה הַזֹּאת, sepárense de entre medio de esta congregación. En este versículo D´s se refiere con Haeda (congregación) a los 10 espías que fueron a investigar la tierra de Israel y trajeron calumnias sobre la misma. Fijense que antes de la palabra Haeda (congregación) dice Betoj (de entre medio). Y ahora el último versículo (Bemidvar 14:27): עַד מָתַי לָעֵדָה הָרָעָה הַזֹּאת ¿Cuánto tiempo habré de soportar a esta congregación malvada? Fijense que aquí la Tora utiliza  nuevamente la expresión Haeda para referise a los 10 espías que dijeron que sería imposible conquistar la tierra de Israel. Como allí se habla de 10 personas, aquí para santificar a D-s también se deben necesitar 10 personas, por eso es que para las cuestiones de santidad se necesitan 10 judíos para poder santificar el nombre de D-s. 


Un detalle. En la Guemará se especifica que se necesitan 10 personas. En el tratado de Sanedrín especifican que estas 10 personas deben ser judías. Esto lo derivan de la enseñanza que dice que para profanar el nombre de D-s (Jilul Hashem) se necesita hacerlo frente a 10 judíos. En contraposición a Jilul Hashem está la santificación del nombre de D-s (Kedushat Hashem) mitzva que las mujeres también están obligadas. En nuestra guemará se dice que se necesitan 10 personas, no diez hombres. Los sabios post-talmudicos enfatizan que deben ser hombres libres y mayores los que formen el minián. Durante mucho tiempo esto fue tomado como una verdad incuestionable pero hace unos 50 años los movimientos liberales comenzaron a preguntarse si dada las circunstancias actuales la mujer no debería también ser contada para minián. Muchos dicen que sí, otros siguen diciendo que no. Uno de los motivos principales para decir que sí es que en primer tármino el minián se necesita para la "Tefilá-Amidá" y como habíamos visto según la mayoría de los sabios la mujer está obligada al igual que el hombre. La mujer no está obligada, desde los tiempos del Talmud, a decir el Shema pero para decirlo no se necesita un minián, por lo cual en ese sentido no habría problema. 

Otra "solución" encuentra el Rab Joel Roth diciendo que uno puede obligarse a sí mismo al cumplimiento de los preceptos por lo cual si la mujer se auto-obliga a rezar cada día puede perfectamente ser contada en el minián. Como nota de color, muchas instituciones neo-ortodoxas/conservadoras, principalmente dentro del fenómeno de los minianim independientes, siguen manteniendo que se necesitan 10 hombres para rezar, pero para empezar la tefila esperan también a que haya 10 mujeres en el templo. Para ir finalizando, cabe remarcar que en momentos de necesidad si hay 9 personas y se necesita completar minián se puede contar como décimo a un niño de 6 años con un sidur en la mano (algunas opiniones decían que incluso se podía contar a un bebe en una cuna pero esta posición quedó descartada). 

Extra. El Birkat Hamazon, la bendición para después de las comidas, es una de las pocas bendiciones (junto a la de la Torá) que tienen un origen bíblico, todas las demás fueron incorporadas y reglamentadas por nuestros sabios. El origen de esta bendición es el versículo de Debarim 8:10, en donde dice: Veajalta, Vesabata uBerajta. Comerás, te saciarás y bendecirás. Una vez que comimos y nos saciamos debemos pasar a agradecer por lo que tenemos (o tuvimos). Nunca debemos dar nada por sentado, debemos ser agradecidos. Tal como al levantarnos debemos dar gracias por poder vivenciar un nuevo día, luego de comer debemos dar gracias por tener un plato de comida ante nosotros. No debemos olvidar que no todos corren la misma suerte. 

Berajot 20 - Mujeres y las mitzvot

Las mujeres, los esclavos y los niños están exentos de decir el Shema Israel y colocarse los Tefilin. No obstante, están obligados a la Tefilá, a la Mezuzá y al Birkat Hamazon. Este será nuestro tema de hoy. El primer por qué que nos brinda el Talmud con relación a esta excepción es que tanto el Shema como los Tefilin son mitzvot ase sheazman grama hu, son preceptos que están sujetos a un tiempo determinado. Y tal como las mujeres (se suponía) debían estar cuidando a los hijos, los esclavos no disponían libremente de su tiempo, y a los pequeños no se los puede obligar quedaban exentos de todas las Mitzvot que se correspondían a un tiempo determinado (por ejemplo el Shema lo debemos decir hasta la tercer hora del día). Las otras mitzvot no tienen un tiempo determinado. La mezuza seguro que no, ya que solo se hace cuando alguien se muda o una situación semejante. Hoy en día la Tefila sí tiene un horario determinado (hasta la cuarta hora del día la de Shajarit) pero no en los tiempos de la Torá. En aquellos tiempos la Tefila no era fija sino que eran los pedidos que nacen del corazón y los sabios comprenden que las mujeres también tenían pedidos para hacerle a D-s y que debían hacerlos. 

El Birkat Hamazon, la bendición de después de las comidas es un problema. Los sabios no se ponen de acuerdo si las mujeres están obligadas a hacerlo por precepto de la Torá o por regulación rabínica. ¿En que cambiaría esto? Hay un principio de los sabios que dice: Quien no está obligado a cumplir no puede sacar a otros de esa obligación. Esta es la gran diferencia!! Si las mujeres están obligadas por la Torá a hacer el Birkat Hamazon pueden sacar a otro de su obligación diciendo las bendiciones y el otro respondiendo simplemente amén. Si la mujer está obligada por los sabios no puede sacar a alguien que esté obligado por la Torá a hacer el Birkat Hamazon. 

¿Podemos seguir sosteniendo este lugar para la mujer? Uno de los motivos que presenta uno de los sabios para decir que ni un pequeño ni una mujer pueden sacar a su padre o esposo de la obligación de decir el Birkat Hamazon es que le traerían maldiciones, en el sentido que lo harían avergonzar porque ellos estarían demostrando que saben leer y él no. Esto podría haber sido cierto en los tiempos del Talmud cuando la mayoría de las mujeres eran iletradas. Era cierto que en los tiempos del Talmud y luego de la herencia "machista" del mundo griego la mujer tenía un mero rol funcional y utilitario en la vida judía. No se la podía obligar a hacer una mitzva determinada por el tiempo porque ella debía o estar cocinando o llevando al hijo a la escuela o esperando al marido que vuelva de rezar. ¿Podemos hoy, siglo XXI, seguir diciendo lo mismo? ¿Es ese el rol que debe tener la mujer en la vida judía contemporánea, la de ser servicial al marido? Mi respuesta: no. ¿Cuál es la de ustedes?

Extra: Rav Papa se preguntaba en qué se diferenciaba su generación de las anteriores. ¿Por qué la generación de los sabios de la Mishná recibía milagros y en la de ellos no? Primero pensaron que por el estudio pero después se dieron cuenta que ellos estudiaban mucho más que sus antepasados. Después pensaron que es porque no reflexionaban tanto como los antiguos, pero luego se dieron cuenta que se cuestionan y reflexionan con mucho más intensidad. ¿Qué era entonces? ¿Por qué cuando Rabi Iehuda se sacaba un zapato antes de un ayuno (para pedir por las lluvias) inmediatamente empezaba a llover y ellos gritaban y se angustiaban y ni una gota caía? La respuesta: por Mesirut Nefesh. Las generaciones anteriores entregaban el alma por D-s y por la Torá, la generación de Rav Papa ya no. Somos como la generación de Rav Papa, aunque un poco peor. Ya no entregamos nuestras vidas, nuestras almas, por nuestros ideales, por lo que creemos en nuestros corazones. No nos esforzamos por alcanzar nuestras metas ni por decirle al mundo lo que pensamos. Debemos primero estar seguros de nosotros mismos, de nuestra Torá, para después poder sí entregar nuestra alma a los proyectos que decidamos encarar. 

lunes, 7 de noviembre de 2011

Berajot 18

Nuevo capitulo cuyo nombre es "Mi Shemeto". La primer Mishná nos enseña cómo debemos proceder, y quién está obligado - y quién no - a decir el Shema cuando alguien muere. Si uno tiene un muerto delante uno está exento de decir el Shema o de cumplir cualquier Mitzva de la Torá. Luego se nos habla que los que se encargan de los preparativos del muerto, dependiendo la circunstancia, están obligados o exceptuados de pronunciar el Shema.  

Regla general. "Las mujeres, los esclavos y los pequeños están exceptuados de la lectura del Shema, de los Tefilin. Pero están obligados a la Tefila (Amida), a la mezuza y a decir el birkat hamazon". En los próximos días ampliaremos el por qué. 

Volvamos a los muertos. Quien tiene un muerto delante no puede comer frente a él, lo mejor sería que se vaya a otra casa, si no tiene otra casa debe ir a otro cuarto, si no tiene otro cuarto debe poner una mejitzá (una separación) entre él y el muerto. Si no tiene con qué hacer una separación, que se de vuelta. Lo mismo aplica a ponerse los teflin o a la hora de cumplimentar cualquier Mitzvá. La misma no debe hacerse frente a un muerto porque es como despreciar los mandamientos. No debemos ir a un cementerio con un Sefer Torá o con Tefilin. Tampoco debemos ir con tzitziot colgando ya que se cuenta que los mismos eran tan largos que tocaban las tumbas y los muertos sentían que los vivos los estaban despreciando ¿Por qué? Porque era una manera de gozarlos diciéndoles: "nosotros podemos seguir cumpliendo mitzvot y ustedes no". 

Moviendo los huesos. En relación a los muertos se trae una enseñanza: quien mueve los huesos de un muerto no debe ponerlos en la espalda de un animal para transportarlos porque esto es una muestra de desprecio al muerto. La tradición enfatiza la noción de Kavod Hamet, honrar al muerto. Pero ¿por qué se trasladaban los huesos? Cuentan los sabios post-talmúdicos que era común en los tiempos de la Mishná que se enterrasen a las personas y que luego de un tiempo cuando su carne se descomponía sus huesos eran sacados de las tumbas y trasladados a cofres de piedra. 

Halvaiat Hamet. Uno de los preceptos más importantes es honrar al muerto y una de las formas más importantes de honrarlo es acompañarlo a él y a su familia en su entierro, esto se denomina Halvaiat Hamet. Rajaba enseña que quien ve una procesión y no se suma a acompañar al muerto es considerado un malvado.