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miércoles, 12 de octubre de 2011

Guitin 81

Nueva Mishná. Quien le escribe a su mujer un Get y luego no se lo entrega (Nimlaj), Beit Shamai dice que la mujer queda prohibida de todas las cosas referentes a la Kehuna. Beit Hilel dice: incluso que el marido le haya dado el Get a la mujer pero con un tnai (condición) y esta condición no se haya cumplido la mujer sigue supeditada a todas las cuestiones de la Kehuna.

¿Qué aprendemos de aquí? Primero debemos entender que este es el caso de una Israel que se casa con un Cohen (sacerdote) y que sólo tiene usufructo de los beneficios del sacerdocio (comer de la Truma, por ejemplo) mientras este casada con su marido. Por otro lado vemos una actitud mucho más benevolente por parte de la escuela de Hilel que le permite seguir disfrutando del "sacerdocio" hasta el último instante que no se cumpla la condición. 

קלא דבתר נישואין לא חיישינן ליה - No confiamos en los rumores luego de que una pareja se casa. Esto lo aprende la Guemará y nos lo enseña a nosotros. Si se está diciendo, por ejemplo, que ploni (fulano) que es Cohen le escribió un Get a su mujer, a menos que tengamos testigos, esto es solo un rumor y no nos fiamos de él a la hora de terminar un matrimonio. Interesante, no? Una forma de proteger la institución y privacidad matrimonial. 

Ieridat Hadorot - La caída de las generaciones. Hay un concepto muy difundido en el mundo judío de que cada generación que se aleja del Sinaí sabe menos Torá y es menos riguroso en el cumplimiento de las mitzvot. En primer término, déjenme aclararles, creo que esto no es así, que puedo haber sido así en una época pero ya no corresponde en nuestra realidad. Hoy en día, más que nunca, hay judíos (y judías) que estudian Torá en universidades, escuelas, yeshivot y de forma particular. Por otro lado, cada vez más, los judíos ultra-ortodoxos hacen más y más riguroso y obsesivo el cumplimiento de las mitzvot. Pero bueno, volvamos a la Guemará. En la misma Rabi Iehuda Ben Eilai, preocupado por esta Ieridat Hadorot, dice que en varios aspectos se diferenciaban las generaciones pasadas de las generaciones presentes (de su época). Decía que las primeras generaciones eran como la escuela de Shamai, muy rigurosas, como vimos en la Mishná, pero que luego, por ejemplo Rabi Dosa, permitía que una mujer cautiva coma de la Trumá (sin saber si el marido estaba vivo, ya que de estar muerto ella quedaba descalificada de comer de la Trumá). Cada vez los sabios eran más permisivos, ¿no podemos aprender de ellos?

Nueva Mishná. Quien se divorcie de su esposa pero luego duermen juntos en un hotel la escuela de Shamai dice que no necesita un segundo Get mientras que la escuela de Hilel dice que sí lo necesita (porque se sospecha que tuvieron relaciones y esas relaciones LeShem Kidushin, fueron para consagrar a la mujer en matrimonio). Esto es en el caso que la divorcie de los Nisuin, esponsales, pero si la divorcia de los Erusin (compromiso) no pensamos que el hombre puede ser tan desvergonzado de ir y acostarse con ella. 

¿Qué discute la Guemará? Lo primero que va a discutir es si la Mishná habla en el caso que los hayan visto teniendo relaciones o no, o si solamente los vieron entrar a un hotel. Segundo, y más importante, analizan el taam (un por qué) de las dos escuelas. La escuela de Shamai dice que muchas veces el hombre hace de su Biá (relación sexual) Beilat Znut, una relación promiscua, o sea que muchas veces que el hombre tiene sexo no es para desposar a una mujer, sino para tener placer u otros fines. La escuela de Hilel dice que el hombre no hace de su Biá Beilat Znut, el hombre no es "promiscuo". Cuando el hombre tiene sexo es únicamente para desposar a una mujer. Acá podemos ver que claramente con la postura de Hilel se necesita un segundo Get para divorciar a la mujer porque con ese acto sexual la mujer había pasado nuevamente a ser la esposa de aquel. 

Hadran Alaj Hazorek! Volveremos a tí "quien arroja"!
 Así concluimos el octavo capítulo de Guitin. Falta uno nomas!

lunes, 26 de septiembre de 2011

Guitin 65

A continuación en este Daf se presentan una serie de pequeñas Mishnaiot (plural de Mishná) con pequeñas Guemarot a continuación (plural de Guemará). Esto no es común ya que por lo general con una Mishná de unas 3-4 líneas la Guemará puede estar trabajando por más de una página (incluso llegue a estudiar más de 8 páginas de Guemará para una pequeña Mishná). Y aquí vi algo que nunca había visto, una Mishná más grande que una Guemará. Miren con que poco me contento! 

Primera Mishná. Una Ketaná (pequeña, menos de 12 años) que dice "recibe este Get por mí", no será un Get hasta que llegue a su mano porque hay un principio general que establece que los menores de edad no pueden hacerse de un enviado. Por este motivo si el Get todavía no llegó a las manos de la pequeña y el marido se arrepiente puede hacerlo y el divorcio no se efectúa. Pero si el enviado es enviado por el padre y el marido se arrepiente no puede volver atrás porque el padre mandó un Shaliaj LeKablá, un enviado que al recibir el Get es como si él mismo o su hija lo hubiese recibido.

Segunda Mishná. Una mujer que dice "trae para mí el Get" puede comer de la Trumá hasta que el mismo llegue a sus manos. Si dice "recibe por mi el Get" le está prohibido comer de la Trumá inmediatamente. Expliquemos. Esta mujer era una bat Israel casada con un Cohen. Los Cohanim tenían una comida que sólo ellos o su familia pueden comer que se la llama Trumá, que es una comida "santificada" a diferencia de Julín, una comida "banal".  Entonces esta mujer sólo puede comer de la Trumá cuando está casada con su marido Cohen. Si manda un enviado a que simplemente busque el Get ella puede seguir comiendo porque el divorcio solamente será válido cuando el documento llegue a sus manos. En el caso que haya mandado un Shaliaj para recibir en nombre de ella no puede seguir comiendo porque tenemos (como dijimos ayer, ver la Guemará anterior) la suposición de que el enviado cumplió su tarea y ya recibió el Get; por lo cual si ella come de esa comida una vez divorciada ella esta trasgrediendo un mandamiento de la Torá. La Guemará entiende que el segundo enunciado es muy obvio, se debía suponer que inmediatamente ella estaba inhabilitada para seguir comiendo. Pero aún así lo dice porque uno quizás hubiese pensado que si uno le dice a su enviado que vaya para el oeste (a buscar a su marido) y éste va para el este, ella podría haber seguido comiendo porque el enviado se equivocó de camino y no lo iba a encontrar. Pero la Guemará sugiere que la Mishná lo aclara porque incluso en este caso si la mujer le dice que vaya para el oeste y él va para el este puede llegar a encontrarse de casualidad con el marido y ella estaría así infringiendo un mandamiento.

Un detalle importante. ¿Qué pasa si el Shaliaj no sigue al pie de la letra lo ordenado por quien lo envió pero esto no cambia la esencia de su misión? El caso que se da es que mandan a un Shaliaj a poner cierta comida en un lugar para así formar el Eruv (recuerden que este era un artilugio rabínico para poder cargar en Shabbat. Lo que se hace es poner cierta comida en un lugar y decir que el que quiera puede comer de ahí, por lo cual estamos ‘transformando’ el dominio privado en público por un lapso de tiempo determinado). Este hombre pone otra comida. Por ejemplo, le dijeron que ponga naranjas y puso peras. Los jajamim dicen que tenemos que ser meticulosos y que si el enviado no siguió al pie de la letra lo que le encomendaron ese Eruv no es válido. Pero Rabi Eleazar dice que si esto que hizo no cambia la esencia de lo que le fue encomendado el Eruv es válido. La Halajá, en este caso, quedará como los jajamim.

Tercera Mishná. Esta Mishná enfatiza algo que nuestros maestros solían hacer hincapié: el vocabulario que usamos debe ser preciso. Uno le puede decir a su Shaliaj "Escribe un Get para mi mujer", "divórciala" o "escribe una carta y dásela", en todos estos casos la mujer quedará divorciada porque se considera que es el lenguaje correcto. Pero si uno usa otras formas de decirle al emisario que divorcie a la mujer como ser "hazla libre", "dale la plata" o "haz con ella según la ley", la mujer no será divorciada ya que no utilizó el lenguaje correcto. La Guemará luego ampliará las palabras y lo hará más especifico.

Conclusión: Los que dan la orden deben ser claros y precisos al darla. Quien la recibe, debe acatar al pie de la letra lo que le fue encomendado.

jueves, 4 de agosto de 2011

Guitin 12

En la Mishna que apareció en el daf 11 figuraba en la seifa (al final de la misma) una diferencia más que hay entre la relación de un siervo para con su amo y la de una mujer para con su marido. Hablar de esclavos y, peor aún, compararlo con una esposa es para nuestros ojos una aberración, pero permitámonos el desafío intelectual y espiritual que nos propone la Guemará escrita con una conciencia medieval y tratemos de comprender más allá de la dureza del texto. En la Mishná se dice que una diferencia entre estas relaciones es que el amo le puede decir a su siervo, si quiere, que no lo va a alimentar, pero no así en el caso de su esposa, ya que bajo todas las circunstancias está obligado a su manutención. Nuestro daf entero de Guemará lidiará con el "problema" que le generaba a nuestros maestros la idea de que al dueño le está permitido en cualquier momento decirle a su esclavo que él no lo va a alimentar ya que esto, como señalan los sabios, haría que todos los amos hagan lo mismo con sus siervos. Un pequeño dato aclaratorio. Para el judaísmo existen dos tipos de esclavos: Eved Kanani y Eved Ivri, un esclavo cananeo y un esclavo hebreo. En líneas generales, y esta caso no es la excepción, la Guemará casi siempre trabaja con la figura del esclavo cananeo.

Para comprender la filosofía detrás de las palabras y del texto crudo debemos entender como funciona la mente de nuestros maestros y como trabajaban con las tradiciones orales y mishnaiot que les llegaban a sus manos. Si en la Mishna hay un Klal (una regla general) tienen dos forma de actuar con la misma: aceptarla y especificar cómo se aplica a todo los casos o bien, como es nuestro caso, decir que no es una regla general sino que se refiere a algún caso particular. ¿Y qué logramos con esto? Que la afirmación "despótica" que un amo le pueda decir a su siervo que no lo va a alimentar se reduzca a pequeñas situaciones y no al común de los días. Tres casos principalmente trabaja nuestra Guemará:

1) ¿Qué tiene que hacer el amo si su siervo mata sin intención y se escapa a una ciudad refugio?. ¿Tiene que mantenerlo o no?

2) ¿Qué pasa en los años de sequía (donde la comida no abunda) ¿puede elegir no alimentarlo?

3) Si un hombre le amputa un brazo al esclavo de otro ¿A quién le debe dar la plata para la recuperación?

Aunque parece difícil comprenderlo cuando nuestros maestros discutían estas cuestiones muchas veces tenían en mente el bienestar del esclavo. Al final de nuestra Guemará se discute si a un esclavo le conviene salir o no a la libertad. Para nosotros la pregunta no tiene sentido, pero hace 1700 años seguramente la tuvo. Un esclavo cananeo era un esclavo con múltiples derechos. Halajicamente tenía la categoría de una mujer. Estaba exento de todas las mitzvot que tenían un tiempo determinado pero todas las mitzvot prohibitivas (Kashrut, adulterio, etc.) estaba tan obligado como cualquier judío. Si era el esclavo de un Cohen podría comer de su Truma. Y por último, como cierra esta Guemará, si quedaba en libertad solo se podía casar con mujeres libres, y no con esclavas (como sólo podía hacerlo siendo esclavo), y los sabios sugieren que esto hubiera sido una perdida para él.