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sábado, 19 de noviembre de 2011

Berajot 29 - Amida

Luego del Shema Israel, que es la declaración de la unicidad de D-s, la plegaria más importante es la Amidá. Es el momento donde no rezamos en comunidad sino que cada uno individualmente y de forma erguida se presenta frente a D-s. La Amidá también se conoce como la Shmone Esre, que en hebreo significa 18. ¿Por qué 18? Porque son las 18 bendiciones que originalmente tenía esta plegaria. Rabán Gamliel dice que cada día debemos decir esta plegaria mientras que Rabi Ioshua afirma que en realidad podemos hacer un Meein Shmone Esre, una forma "resumida de la Amidá". Hoy en día hemos perdido la costumbre de hacer una Amidá resumida. Día a día, en días de jol (comunes), hacemos 3 veces por día la Amidá entera. Presten atención a la divergencia y a la flexibilidad de nuestros maestros talmúdicos. Nadie llamaba reformista a Rabi Ioshua por hacer una amida más corta (para ahorrarle tiempo a la gente, para así poder seguir con su vida).

¿Por qué 18? Siempre esta la pregunta del por qué. Y como siempre, varias respuestas se dan. Dentro de ellas se destacan: las 18 veces que dice D-s en el salmo 29 (el que cantamos en Shabat al ponernos de pie, conocido comúnmente como Mizmor LeDavid) o también por las 18 veces que se menciona el nombre de D-s en el Shemá Israel. Pero ¿son verdaderamente 18? Para el que está acostumbrado a rezar es evidente que hoy en día no son 18 sino que son 19 las bendiciones de la Amidá. ¿Por qué se agregó una más? Por los famosos minim. En primer lugar estas 18 bendiciones fueron ordenadas primeramente por Shimon Hapakuli frente a Raban Gamliel en Iavne pero un tiempo después le fue conferida la tarea a Shmuel Hakatan de escribir una nueva bendición contra los minim. Los minim, que hasta el día de hoy no se sabe quienés son, eran, al parecer, una secta interna del judaísmo que iban en contra de la tradición de Israel, eran acusados de apostasía y de buscar que otros judíos también sigan aquellos caminos. Algunos autores creen que los minim eran los primeros judeo-cristianos. Lo que si sabemos es que este grupo se metía al interior de las sinagogas y aparentaban ser judíos por eso se incluyó una "maldición" contra ellos pidiendo por su destrucción. La idea era que si alguno de estos minim, que se hacían pasar por judíos, estaban en el templo y, los judíos, escuchaban que estos se salteaban esta maldición se lo podía inmediatamente reconocer.

Havinenu. Rabi Ioshua decía que diariamente no debemos decir la Amid''a larga con sus 18 bendiciones sino una versión "resumida", la que se denominó Havinenu por ser esta la primer palabra de aquella Tefilá. Lo que hace esta Tefila es resumir en 4 o 5 palabras cada una de las 13 bendiciones, de bakashot-pedidos, que se encuentran en la Amidá. Había un Rab cuyo nombre era Abaie que maldecía a todos quienes decían esta bendición. Aún así Rab Najman en nombre de Shmuel decía que todo el año se podía leer diariamente la tefila Havinenu excepto en la salida de Shabat y en la salida de los Jaguim (Fiestas) porque allí se debe intercalar en la cuarta bendición la "havdalá". 

No hay que hacer de la Tefila algo fijo, se enseña en la Mishná que da pie a nuestra Guemará. Los sabios se preguntan ¿Qué es hacer algo fijo - keva? Unos dicen que es el que equipara su Tefila con una carga que debe sacársela de encima y por eso se apresura a hacerlo. Otro sugiere que es quien no dice la Tefilá con un lenguaje y una expresión de suplica y simplemente lee lo que esta escrito en el sidur. Finalmente otro rab dice que hacer una plegaria fija es estar imposibilitado de introducir un cambio en la tefila, en agregarle algo propio. 

Shavua Tov!

lunes, 31 de octubre de 2011

Berajot 12

Hasta los Cohanim rezaban. Los sabios del Talmud buscan siempre remontar sus prácticas a la antigüedad. En este caso sugieren, algo que históricamente puede ser muy plausible, que los sacerdotes en el Beit HaMikdash recitaban diariamente el Barju, el Shema, leían los 10 mandamientos y realizaban la bendición sacerdotal. La gran pregunta que le genera a uno esta afirmación de los sabios es ¿Qué paso con los 10 mandamientos (Aseret HaDivrot)? Todas las demás plegarias están incluidas en nuestros sidurim hasta la actualidad sin modificación alguna pero no así la quintaesencia de la Torá, sus 10 "palabras". La respuesta, la dan nuestros maestros unas lineas después. 

La desaparición de los Aseret HaDivrot. Los llamo así porque no son mandamientos, sino palabras o alocuciones. Estas 10 frases eran dichas diariamente por los sacerdotes y también por las comunidades judías en la diaspora, incluso en Babel, pero esta costumbre se terminó cuando los minim empezaron a aumentar en número. Los minim eran judíos que negaban que la Torá provenía de D-s y decían que sólo estas 10 alocuciones venían del Eterno (según el Talmud de Jerusalem) otros interpretan que los minim eran los primeros judeo-cristianos que negaban muchas de las enseñanzas de nuestros sabios. En definitiva nuestros maestros decidieron suprimir esta parte de la plegaria para no alentar a que los minim digan que tenían razón al decir que los Aseret Hadivrot son lo único importante de la Torá y que lo demás no tiene importancia (como expresan hoy muchos grupos cristianos).

Enseñaron en nombre de Rab que una persona que tiene la posibilidad de pedirle al Eterno misericordia por un amigo y no lo hace, se lo llama pecador. También enseñaron en nombre del mismo Rab que el que trasgrede un precepto y siente vergüenza de ello todos sus pecados-errores son absueltos. El RIF, comentarista medieval, dice que ésto revela la fuerza de la vergüenza ya que tiene la inmensa capacidad de borrar los pecados propios. El tener vergüenza es el reconocimiento del error y de la transgresión, es tomar conciencia que uno ha errado.   

No se puede cortar un versículo. La Guemará nos cuenta que cierto Rab quiso agregarle al Shema Israel el párrafo correspondiente a la Parashat Balak en la cual dice que a los que D-s maldice son maldecidos y a quienes bendice son bendecidos. Finalmente esta "estrofa" no entró a la lectura diaria del Shema Israel por Tirja deTzibura, para no exigir de más a la congregación. No se le puede pedir a la gente que haga una tefilá muy larga porque si no, no podría hacer sus otras labores diarias. Y en relación a esto viene el problema de los versiculos. Un rab pregunta por qué no cortaron parte de esa parashá para que únicamente entre la parte  "importante" y se leyese junto al Shema. Allí los sabios contestan que todo lo que Moshe cortó (o sea dividió en versículos) nos es permitido a nosotros tomar y usarlo en las tefilot pero todo lo que Moshe no cortó no podemos nosotros cortarlo. Esto quiere decir que no podemos agarrar la mitad de un versículo, el mismo, si lo utilizamos en nuestras plegarias, debe ser leído en su totalidad.