La idolatría es el peor de los males. La lucha histórica judía fue contra la idolatría, contra la creencia que hay otra deidad y otro poder en el universo más allá de Él. La batalla por hacer comprender que las imágenes esculpidas carecen de poder, que los astros no tienen una fuerza per-se sino que responden a algo más abstracto y elevado que ellos.
Hoy nuestra Mishná nos presenta el tema de la Avoda Zará, comúnmente traducida como idolatría. La Avoda Zará es el "servicio extraño", es rendirle culto a aquello que no lo merece. Es hacer de la parte el todo.
Hoy nuestra Mishná nos presenta el tema de la Avoda Zará, comúnmente traducida como idolatría. La Avoda Zará es el "servicio extraño", es rendirle culto a aquello que no lo merece. Es hacer de la parte el todo.
Nuestra Mishná y consecuentemente nuestra Guemará subdividen a la Avoda Zará en varias categorías o en varios "tipos" de idolatría siendo Avoda Zará su término genérico. Por ejemplo:
el Mezabeaj es quien realiza un sacrificio para un Ds que no es el Ds de Israel;
el Mekater es quien ofrece inciensos aromáticos a un Ds que no es el Ds de Israel;
el Menasej es el que hace libaciones de vino;
el Mishtajavé es el que lo reverencia.
Todas estas son actitudes y practicas de Avoda Zará Kedarká, en el camino o mejor dicho, en la forma, que se suele adorar al Ds de Israel, o por lo menos se lo adoraba en los tiempos del Beit Hamikdash. Cualquiera de estas acciones se la consideraba una Avoda Zará total ya que ofrecer sacrificios u ofrecer inciensos son actividades habituales que se realizaban en el Templo de Israel.
Hay otra categoría de Avoda Zará que es la llamada Sheló Kedarká, no de la manera-forma habitual. Por ejemplo quien abraza una estatua, la besa, la estima o mismo si se baña con ella es una forma de idolatría, que no son penadas por que no se la considera habitual ya que en el antiguo Israel nadie abrazaba ninguna "figura de Ds" en el Beit Hamikdash y mucho menos la besaba, cosa que es obvia y redundante al no haber imágenes. En definitiva es Avoda Zará realizar cualquier actividad que se hacía en el Beit Hamikdash a una "deidad" que sea Ds, cualquier otra forma de reverencia ante otras "deidades" no es penada con la pena capital.
el Mezabeaj es quien realiza un sacrificio para un Ds que no es el Ds de Israel;
el Mekater es quien ofrece inciensos aromáticos a un Ds que no es el Ds de Israel;
el Menasej es el que hace libaciones de vino;
el Mishtajavé es el que lo reverencia.
Todas estas son actitudes y practicas de Avoda Zará Kedarká, en el camino o mejor dicho, en la forma, que se suele adorar al Ds de Israel, o por lo menos se lo adoraba en los tiempos del Beit Hamikdash. Cualquiera de estas acciones se la consideraba una Avoda Zará total ya que ofrecer sacrificios u ofrecer inciensos son actividades habituales que se realizaban en el Templo de Israel.
Hay otra categoría de Avoda Zará que es la llamada Sheló Kedarká, no de la manera-forma habitual. Por ejemplo quien abraza una estatua, la besa, la estima o mismo si se baña con ella es una forma de idolatría, que no son penadas por que no se la considera habitual ya que en el antiguo Israel nadie abrazaba ninguna "figura de Ds" en el Beit Hamikdash y mucho menos la besaba, cosa que es obvia y redundante al no haber imágenes. En definitiva es Avoda Zará realizar cualquier actividad que se hacía en el Beit Hamikdash a una "deidad" que sea Ds, cualquier otra forma de reverencia ante otras "deidades" no es penada con la pena capital.
Forma o espíritu. Los amoraim (sabios del Talmud) discutieron en base a la siguiente sentencia de los tanaim (sabios de la mishná): "El que hace Avoda Zará por amor o por temor". Abaie dice que uno está Jaiav (que uno es culpable) mientras que Raba dice que uno está Patur (que uno es inocente). La situación es la siguiente: Si uno comete idolatría por amor a una persona o por temor a una persona, y no lo hace por propia voluntad, ¿se considera que uno está cometiendo idolatría? Para Abaie sí y para Raba no. Veamos las razones: Abaie nos dice que sí ya que en los hechos realizó la idolatría ya que o bien le entrego un sacrificio o quizás hizo una libación. En los hechos para cualquier observador esa persona hizo idolatría. Sin embargo Raba dice que la persona es inocente ya que la idolatría no reposa en los hechos solamente sino en la actitud y en la aceptación o no de la persona en que aquello que uno le está rindiendo culto es Ds o no lo es. Si uno realmente cree que a eso que uno le está entregando un sacrificio es una deidad entonces sí, la persona es penada por idolatría, mientras que si uno lo hace bien por amor o bien por temor y realmente no cree en lo que está haciendo esto no se considera idolatría. Finalmente la halajá queda como Raba (que no es).
Al fin y al cabo ¿son las intenciones o las acciones las que cuentan?
Al fin y al cabo ¿son las intenciones o las acciones las que cuentan?