Mostrando entradas con la etiqueta birkat hamazon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta birkat hamazon. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Berajot 46 - Hatov Veametib

El Birkat Hamazon, es la bendición para después de las comidas y se la llama Shalosh Berajot, las tres bendiciones. Quien quiera que haya hecho esta bendición (o que la hará) se dará cuenta que verdaderamente son cuatro las bendiciones allí presentes. La cuestión es que según nuestra Guemará originalmente el Birkat Hamazon tenía tres bendiciones más la última "Hatov Veametib" es de origen rabínico. Las primeras tres bendiciones del Birkat Hamazon tienen un origen bíblico. La primera es por la comida y el maná que caía en el desierto, la segunda es por la tierra de Israel y la tercera por Ierushalaim. Esta cuarta bendición, instaurada por los sabios, se la conoce como "Hatov Veametib" en la cual bendecimos a D-s por su bondad hacia nosotros.

¿Cómo sabemos que no es de origen bíblico? Los sabios del Talmud discuten en relación a cómo saber verdaderamente que esta bendición fue instaurada por los sabios y que su origen no esta en la Torá. Varias respuestas se ensayan: La primera es que los trabajadores, en sus horas de trabajo, "arrancaban" esta bendición. ¿Qué significa esto? Que para no perder más tiempo los trabajadores mientras estaban trabajando hacían solamente las primeras tres bendiciones antes de comer y esta se la salteaban, si la bendición fuera bíblica bajo ningún aspecto ellos hubiesen podido transgredir salteándosela, pero como es rabínica ellos tienen licencia para hacerlo. Otro sabio opina que sabemos que esta bendición no es de la Torá porque abre con "Baruj" pero no termina con "Baruj". Rab Najman saca esta conclusión de otro lado. Él se da cuenta que en la casa de los avelim, de los deudos, esta bendición no se dice y es reemplazada por la que comienza con "Baruj Daian Hamet - Bendito el que hace justicia con rectitud".

Halajá Lemaase. El invitado es el que debe invitarnos a decir la bendición, a través del Zimun, para el Birkat Hamazon. Baal Habait Mekadesh, Vehaoreaj Mebarej - El dueño de la casa santifica el día (en shabat) y el invitado es el que introduce el Birkat Hamazon.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Berajot 45 - Zimun

Con este Daf estamos comenzando el séptimo capitulo del tratado de Berajot. Lo primero que nos presenta nuestra Guemará es que cuando tres personas, o más, comen juntas necesitan a la hora de bendecir el Birkat Hamazon, la bendición posterior a las comidas, recitarlo de forma conjunta. Esto se conoce como el Zimun. Este término viene del verbo "Lezamen" que significa invitar. Cuando una o dos personas comen juntas en una mesa cada uno hace la bendición de agradecimiento luego de terminar de comer por su cuenta pero cuando hay más que esta cantidad se tiene que hacer de forma conjunta; uno invita a los demás a bendecir. 

¿De dónde sale? En la guemará figuran dos opciones en relación al origen de esta práctica. Rabi Iosi dice que sale de Salmos 34:4: גַּדְּלוּ לַיקֹוָק אִתִּי וּנְרוֹמְמָה שְׁמוֹ יַחְדָּו mientras que Rabi Abau dice que sale de (Deutronomio 32:3) כִּי שֵׁם יְקֹוָק אֶקְרָא הָבוּ גֹדֶל לֵאלֹהֵינוּ. En definitiva, más allá de las diferencias, en ambos versículos se habla de la grandeza de D-s y en el primero se indica específicamente la noción de tener que alabarlo de forma conjunta.

Halajá Lemaase. El que traduce (la Torá, según una antigua costumbre) no puede elevar su voz por encima de quien lee la Torá. El que contesta "Amen" a una bendición no lo puede hacer más fuerte del tono de voz de quien pronuncia la bendición. 

domingo, 4 de diciembre de 2011

Berajot 44 - Bendiciones posteriores

Tal como debemos bendecir sobre las comidas por tener placer sobre ellas una vez que estamos satisfechos también debemos bendecir. Al finalizar cada comida debemos dar gracias por haber tenido la posibilidad de comer y de seguir disfrutar de los placeres que D-s nos entrega a diario. A grandes rasgos hay tres tipos de bendiciones diferentes que decimos luego de comer diversos productos:

  1. Shalosh Berajot (tres bendiciones): Esta es la más larga siendo la que hacemos siempre que comemos pan o que tenemos una "Seudá" una comida completa, como decir un almuerzo o una cena más allá de que en la misma no haya habido pan. Aquí bendecimos sobre la comida, sobre la tierra de Israel y sobre Ierushalaim. Luego de un tiempo Raban Gamliel, desde Iavne, creó una cuarta bendición en la cual agradecemos por la bondad de D-s. 
  2. Meein Shalosh Berajot: Es una versión abreviada de la anterior. Decimos esta bendición sobre todas las frutas de los "Shivat Haminim" como ser las uvas, los dátiles, las aceitunas o los higos. Sobre los "Jameshet Minei Dagan", los 5 tipo de cereales de la tierra de Israel (Trigo, cebada, centeno, etc.).
  3. Bore Nefashot: Esta es la bendición más corta. Esta bendición es para todos los productos que no fueron nombrados anteriormente. La Guemará da el ejemplo del huevo (que dicho sea de paso la misma aclara que no hay mejor producto que este excepto la carne), de la carne y del agua. Estos productos al comienzo se dice "Sheakol Nia Bidbaro" y al final se dice esta bendición. 

Principio general: Todo lo que necesite una brajá al final necesita una brajá al comienzo pero hay cosas que tienen una beraja al comienzo y no una al final. Todas las comidas, o casi en todos los casos, tienen una bendición al comienzo y una al final. Este no es el caso de Birkat Hareaj, de las bendiciones sobre los aromas, ya que ellas tienen solamente bendición al comienzo.

Puk Jazi. Los sabios tenían varias formas de decretar diversas leyes. Algunas veces las extraían directamente de un versículo bíblico, otras veces lo deducían de manera lógica y otras veces, de manera espectacular, a mi entender, decían Puk Jazi mai ama devar "vayan y vean qué es lo que hace el pueblo". En este caso la discusión era si cuando uno tomaba agua debía o no debía hacer una bendición después de tomar. Los sabios no se ponían de acuerdo sobre que hacer hasta que Raba le dijo a Rabi Iosef que vaya y que vea que es lo que hace el pueblo de Israel y en base a eso dictamine la ley. El pueblo al terminar de tomar decía Bore Nefashot y así queda la ley. La costumbre se convierte en norma. 

Halaja leMaase. Mebarej Al Haykar ufoter et hatefela. Hay que bendecir a lo principal y lo accesorio se "suma" a lo central. Esta regla aplica a todas las comidas, no importa cual sea. Una vez el Rab Damián Caro nos enseño que si uno toma un vodka y para bajarlo come un pedazo de pan uno debe hacer la beraja sobre el Vodka y no sobre el pan. Este último es únicamente un complemento del primero, sólo lo comemos para poder pasar el alcohol.

En nuesta guemará se nos da el mismo ejemplo con alguna comida muy salada y un pan. Si nuestro plato principal es la comida hipersalada y comemos el pan solamente para reabajar lo salado del plato, debemos bendecir sobre la comida salada porque es el Yikar, es lo principal. Un último ejemplo: Lo mismo pasa cuando comemos algo y necesitamos agua para poder tragarlos, en ese caso no debemos hacer ninguna bendición sobre el agua. 

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Berajot 21 - Minian

Todos escuchamos alguna vez que se necesitan 10 hombres judíos mayores para rezar. Es lo que llamamos Minián. Dentro de estas aseveraciones hay algunas cuestiones verdaderas y otras no tanto. En nuestra Guemará justo se discute de dónde proviene la idea del Minián. Comencemos de a poco. Minián viene de la raíz M - N - H que es contar, o sea que Minián sería "los que son contados" o "aquellos que cuentan". Este quorum no se necesita para todas las plegarias sino sólo para las que tienen kedushá, santidad. Estas son, por ejemplo, el Barjú, el Kadish y la kedushá - la santificación - durante la Amidá. 

¿De dónde sale que se necesitan 10? El Talmud para deducir ciertas cuestiones hace una conexión semántica entre versículos. Para saber que un Minián lo constituyen 10 personas utilizaremos 3 versículos. El primero lo encontramos en Vaikrá 22:22 que dice וְנִקְדַּשְׁתִּי בְּתוֹךְ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, y me santificaran de entre medio de los hijos de Israel. D´s le dice a Moshe que Él será santificado "Betoj", entre medio, de los hijos de Israel. Ahora acompáñenme....saltamos a la Bemidvar 16:21 donde dice הִבָּדְלוּ מִתּוֹךְ הָעֵדָה הַזֹּאת, sepárense de entre medio de esta congregación. En este versículo D´s se refiere con Haeda (congregación) a los 10 espías que fueron a investigar la tierra de Israel y trajeron calumnias sobre la misma. Fijense que antes de la palabra Haeda (congregación) dice Betoj (de entre medio). Y ahora el último versículo (Bemidvar 14:27): עַד מָתַי לָעֵדָה הָרָעָה הַזֹּאת ¿Cuánto tiempo habré de soportar a esta congregación malvada? Fijense que aquí la Tora utiliza  nuevamente la expresión Haeda para referise a los 10 espías que dijeron que sería imposible conquistar la tierra de Israel. Como allí se habla de 10 personas, aquí para santificar a D-s también se deben necesitar 10 personas, por eso es que para las cuestiones de santidad se necesitan 10 judíos para poder santificar el nombre de D-s. 


Un detalle. En la Guemará se especifica que se necesitan 10 personas. En el tratado de Sanedrín especifican que estas 10 personas deben ser judías. Esto lo derivan de la enseñanza que dice que para profanar el nombre de D-s (Jilul Hashem) se necesita hacerlo frente a 10 judíos. En contraposición a Jilul Hashem está la santificación del nombre de D-s (Kedushat Hashem) mitzva que las mujeres también están obligadas. En nuestra guemará se dice que se necesitan 10 personas, no diez hombres. Los sabios post-talmudicos enfatizan que deben ser hombres libres y mayores los que formen el minián. Durante mucho tiempo esto fue tomado como una verdad incuestionable pero hace unos 50 años los movimientos liberales comenzaron a preguntarse si dada las circunstancias actuales la mujer no debería también ser contada para minián. Muchos dicen que sí, otros siguen diciendo que no. Uno de los motivos principales para decir que sí es que en primer tármino el minián se necesita para la "Tefilá-Amidá" y como habíamos visto según la mayoría de los sabios la mujer está obligada al igual que el hombre. La mujer no está obligada, desde los tiempos del Talmud, a decir el Shema pero para decirlo no se necesita un minián, por lo cual en ese sentido no habría problema. 

Otra "solución" encuentra el Rab Joel Roth diciendo que uno puede obligarse a sí mismo al cumplimiento de los preceptos por lo cual si la mujer se auto-obliga a rezar cada día puede perfectamente ser contada en el minián. Como nota de color, muchas instituciones neo-ortodoxas/conservadoras, principalmente dentro del fenómeno de los minianim independientes, siguen manteniendo que se necesitan 10 hombres para rezar, pero para empezar la tefila esperan también a que haya 10 mujeres en el templo. Para ir finalizando, cabe remarcar que en momentos de necesidad si hay 9 personas y se necesita completar minián se puede contar como décimo a un niño de 6 años con un sidur en la mano (algunas opiniones decían que incluso se podía contar a un bebe en una cuna pero esta posición quedó descartada). 

Extra. El Birkat Hamazon, la bendición para después de las comidas, es una de las pocas bendiciones (junto a la de la Torá) que tienen un origen bíblico, todas las demás fueron incorporadas y reglamentadas por nuestros sabios. El origen de esta bendición es el versículo de Debarim 8:10, en donde dice: Veajalta, Vesabata uBerajta. Comerás, te saciarás y bendecirás. Una vez que comimos y nos saciamos debemos pasar a agradecer por lo que tenemos (o tuvimos). Nunca debemos dar nada por sentado, debemos ser agradecidos. Tal como al levantarnos debemos dar gracias por poder vivenciar un nuevo día, luego de comer debemos dar gracias por tener un plato de comida ante nosotros. No debemos olvidar que no todos corren la misma suerte. 

Berajot 20 - Mujeres y las mitzvot

Las mujeres, los esclavos y los niños están exentos de decir el Shema Israel y colocarse los Tefilin. No obstante, están obligados a la Tefilá, a la Mezuzá y al Birkat Hamazon. Este será nuestro tema de hoy. El primer por qué que nos brinda el Talmud con relación a esta excepción es que tanto el Shema como los Tefilin son mitzvot ase sheazman grama hu, son preceptos que están sujetos a un tiempo determinado. Y tal como las mujeres (se suponía) debían estar cuidando a los hijos, los esclavos no disponían libremente de su tiempo, y a los pequeños no se los puede obligar quedaban exentos de todas las Mitzvot que se correspondían a un tiempo determinado (por ejemplo el Shema lo debemos decir hasta la tercer hora del día). Las otras mitzvot no tienen un tiempo determinado. La mezuza seguro que no, ya que solo se hace cuando alguien se muda o una situación semejante. Hoy en día la Tefila sí tiene un horario determinado (hasta la cuarta hora del día la de Shajarit) pero no en los tiempos de la Torá. En aquellos tiempos la Tefila no era fija sino que eran los pedidos que nacen del corazón y los sabios comprenden que las mujeres también tenían pedidos para hacerle a D-s y que debían hacerlos. 

El Birkat Hamazon, la bendición de después de las comidas es un problema. Los sabios no se ponen de acuerdo si las mujeres están obligadas a hacerlo por precepto de la Torá o por regulación rabínica. ¿En que cambiaría esto? Hay un principio de los sabios que dice: Quien no está obligado a cumplir no puede sacar a otros de esa obligación. Esta es la gran diferencia!! Si las mujeres están obligadas por la Torá a hacer el Birkat Hamazon pueden sacar a otro de su obligación diciendo las bendiciones y el otro respondiendo simplemente amén. Si la mujer está obligada por los sabios no puede sacar a alguien que esté obligado por la Torá a hacer el Birkat Hamazon. 

¿Podemos seguir sosteniendo este lugar para la mujer? Uno de los motivos que presenta uno de los sabios para decir que ni un pequeño ni una mujer pueden sacar a su padre o esposo de la obligación de decir el Birkat Hamazon es que le traerían maldiciones, en el sentido que lo harían avergonzar porque ellos estarían demostrando que saben leer y él no. Esto podría haber sido cierto en los tiempos del Talmud cuando la mayoría de las mujeres eran iletradas. Era cierto que en los tiempos del Talmud y luego de la herencia "machista" del mundo griego la mujer tenía un mero rol funcional y utilitario en la vida judía. No se la podía obligar a hacer una mitzva determinada por el tiempo porque ella debía o estar cocinando o llevando al hijo a la escuela o esperando al marido que vuelva de rezar. ¿Podemos hoy, siglo XXI, seguir diciendo lo mismo? ¿Es ese el rol que debe tener la mujer en la vida judía contemporánea, la de ser servicial al marido? Mi respuesta: no. ¿Cuál es la de ustedes?

Extra: Rav Papa se preguntaba en qué se diferenciaba su generación de las anteriores. ¿Por qué la generación de los sabios de la Mishná recibía milagros y en la de ellos no? Primero pensaron que por el estudio pero después se dieron cuenta que ellos estudiaban mucho más que sus antepasados. Después pensaron que es porque no reflexionaban tanto como los antiguos, pero luego se dieron cuenta que se cuestionan y reflexionan con mucho más intensidad. ¿Qué era entonces? ¿Por qué cuando Rabi Iehuda se sacaba un zapato antes de un ayuno (para pedir por las lluvias) inmediatamente empezaba a llover y ellos gritaban y se angustiaban y ni una gota caía? La respuesta: por Mesirut Nefesh. Las generaciones anteriores entregaban el alma por D-s y por la Torá, la generación de Rav Papa ya no. Somos como la generación de Rav Papa, aunque un poco peor. Ya no entregamos nuestras vidas, nuestras almas, por nuestros ideales, por lo que creemos en nuestros corazones. No nos esforzamos por alcanzar nuestras metas ni por decirle al mundo lo que pensamos. Debemos primero estar seguros de nosotros mismos, de nuestra Torá, para después poder sí entregar nuestra alma a los proyectos que decidamos encarar. 

lunes, 7 de noviembre de 2011

Berajot 18

Nuevo capitulo cuyo nombre es "Mi Shemeto". La primer Mishná nos enseña cómo debemos proceder, y quién está obligado - y quién no - a decir el Shema cuando alguien muere. Si uno tiene un muerto delante uno está exento de decir el Shema o de cumplir cualquier Mitzva de la Torá. Luego se nos habla que los que se encargan de los preparativos del muerto, dependiendo la circunstancia, están obligados o exceptuados de pronunciar el Shema.  

Regla general. "Las mujeres, los esclavos y los pequeños están exceptuados de la lectura del Shema, de los Tefilin. Pero están obligados a la Tefila (Amida), a la mezuza y a decir el birkat hamazon". En los próximos días ampliaremos el por qué. 

Volvamos a los muertos. Quien tiene un muerto delante no puede comer frente a él, lo mejor sería que se vaya a otra casa, si no tiene otra casa debe ir a otro cuarto, si no tiene otro cuarto debe poner una mejitzá (una separación) entre él y el muerto. Si no tiene con qué hacer una separación, que se de vuelta. Lo mismo aplica a ponerse los teflin o a la hora de cumplimentar cualquier Mitzvá. La misma no debe hacerse frente a un muerto porque es como despreciar los mandamientos. No debemos ir a un cementerio con un Sefer Torá o con Tefilin. Tampoco debemos ir con tzitziot colgando ya que se cuenta que los mismos eran tan largos que tocaban las tumbas y los muertos sentían que los vivos los estaban despreciando ¿Por qué? Porque era una manera de gozarlos diciéndoles: "nosotros podemos seguir cumpliendo mitzvot y ustedes no". 

Moviendo los huesos. En relación a los muertos se trae una enseñanza: quien mueve los huesos de un muerto no debe ponerlos en la espalda de un animal para transportarlos porque esto es una muestra de desprecio al muerto. La tradición enfatiza la noción de Kavod Hamet, honrar al muerto. Pero ¿por qué se trasladaban los huesos? Cuentan los sabios post-talmúdicos que era común en los tiempos de la Mishná que se enterrasen a las personas y que luego de un tiempo cuando su carne se descomponía sus huesos eran sacados de las tumbas y trasladados a cofres de piedra. 

Halvaiat Hamet. Uno de los preceptos más importantes es honrar al muerto y una de las formas más importantes de honrarlo es acompañarlo a él y a su familia en su entierro, esto se denomina Halvaiat Hamet. Rajaba enseña que quien ve una procesión y no se suma a acompañar al muerto es considerado un malvado.